Cereza sobrevivió al accidente de la pipa de gas del Puente de la Concordia, en Iztapalapa, cuando estaba esperando a sus bebés.
Luchó con todo su corazón… pero solo uno de ellos logró nacer y sobrevivir: Cerecito, un pequeño milagro que representa la fuerza, la esperanza y el amor incondicional que solo un perrito puede dar.Su historia nos recuerda que allá afuera hay muchos como ellos —valientes, nobles, esperando una segunda oportunidad— que no tuvieron la suerte de nacer en un hogar, pero que aún sueñan con tener uno.
No compres.
Adopta, salva una vida y cambia la tuya.
Más historias
EL CHAPOPROMETE REVELAR LISTA DE 32 PRESUNTOS NARCOPOLÍTICOS
ÁNIMO, A VECES SE GANAY A VECES SE APRENDE
SHEINBUM BUSCARÁ CENSURAR LAS REDES SOCIALES QUE HABLEN MAL DE ELLA